El manifiesto se publicó en 1967, momento en el que Valerie Solanas se encontraba encerrada contra su voluntad en una Institución Psiquiátrica, tras haber disparado a Andy Warhol. Cuando le preguntaron por las motivaciones contra él, ella dijo; «Tenía muchas razones, leed mi manifiesto y os dirá quien soy». Y al leerlo, una descubre en él su propio grito, y de alguna insólita manera todo cobra sentido.
SCUM es una interpelación directa a la locura, por eso no veo manera más bella de honrar a Valerie Solanas (y a tantas otras encerradas en el olvido) que afirmarme en su disparo. Su manifiesto es algo así como la diosa furiosa que irrumpe contra la blasfemia del orden del mundo y la tiranía del conformismo.
Es el canto Dionisiaco contra el abominable silencio de la civilización.
Muy loca debía de estar, debía de estar completamente loca, para conseguir ilegalmente una pistola, pintar sus labios de carmín, y pegarse el homenaje.
Conozco mujeres inteligentísimas y muy valientes incapaces de un acto así, por muy grande que sea el parásito que tengan a su lado. Y el que dice otra cosa, una de dos; o no ha entendido nada o es un puñetero hipócrita, uno de esos que agarrándose a la locura, empujan a una mujer como Valerie Solanas a la muerte en la más absoluta soledad de una institución, para después alabar el “inteligente” manifiesto. Uno de esos a los que pegaríamos un tiro, si estuviésemos locas. Pero que no cunda el pánico, que la mayoría de mujeres no lo estamos, y vamos a hacer lo que se espera, es decir, chupar falo.
Exterminar al otro nada tiene de excepcional, al punto de ser una tarea cotidiana ejecutada exitosamente por cada uno de nosotros, en el desarrollo de nuestras rutinas. La grandeza insólita de SCUM es la de sugerir el exterminio de la unidad, quiero decir, atacar lo establecido, saltarse la ley, obviar al padre, pero no con la intención de implantar un orden nuevo, a la manera que lo intentan las de la envidia del pene. Se trata, sin embargo, de derrocar la rigidez y abrir paso al vacío, de desenmascarar la envidia de vagina primordial. Recuperar el caos original y el principio de creatividad;  el peligro, la alteración del orden, la distorsión de la normalidad, la confusión y  lógica socavada.
 SCUM es el reclamo de la locura como la expresión última de la feminidad, el golpe fundamental contra la estructura y el principio de gobierno, de la Gran Madre Definitiva, en la que todo está permitido.

Manifiesto SCUM — Valerie Solanas

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